
Más de 1,3 millones de euros debe el Ayuntamiento de Sierra de Yeguas a un centenar de pequeños proveedores de la localidad, como consecuencia de la deuda heredada por el actual equipo de gobierno –integrado por el PA y el PSOE– de la anterior corporación, que estaba liderada por el ex regidor Rafael Sánchez Lavado (apartado provisionalmente del PP).
El último ejercicio financiero que tenía cerrado el ente local se enmarca en el año 2006, lo que ha ocasionado un "importante desequilibrio financiero" que ha impedido al Consistorio serrano hacer uso de créditos de apoyo habilitado por el Gobierno central para pequeñas administraciones endeudadas, con objeto de que éstas pudieran sanear sus cuentas.
"Actualmente, la deuda total supera los dos millones de euros, y hay facturas pendientes a proveedores de 1,3 millones de euros, que vamos a tratar de liquidar a principios del próximo año, en el momento en el que nos concedan el crédito de más de un millón de euros que hemos pedido a diferentes entidades bancarias, y que esperamos cerrar en las próximas semanas", explicó el nuevo alcalde de la localidad, el andalucista Salvador Ortiz.
La Junta de Andalucía, y en concreto la Delegación de la Consejería de Economía y Hacienda, ha facilitado apoyo y asesoramiento técnico al Consistorio para que pueda cerrar los ejercicios pendientes y elaborar las próximas cuentas municipales de 2009, que llegan, en palabras del delegado responsable de este área, Enrique Benítez, con más de diez meses de retraso.
"No obstante, es totalmente de admirar la rapidez, apenas tres meses, con la que el nuevo equipo de gobierno se ha puesto manos a la obra para volver a la senda de la legalidad. Hemos definido una hoja de ruta de tipo económica, que pasa por el desarrollo de un plan de saneamiento para los próximos tres años, que permitirá al Ayuntamiento de Sierra de Yeguas eliminar sus actuales trabas", detalló Benítez durante una visita al Consistorio para analizar, de primera mano, la situación económica del ente local.
Subvenciones perdidas. El descontrol financiero ha provocado, entre otras cuestiones, la pérdida de un gran número de subvenciones para el Ayuntamiento procedentes de otras administraciones, como la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Málaga.
Los cálculos del actual regidor hablan de más de treinta, e incluso cuarenta, transferencias perdidas que, en el caso de proyectos de gran calado como el pabellón municipal, superan el millón de euros. "Por no aportar los 250.000 euros iniciales que le correspondían al Ayuntamiento para iniciar las obras, el pueblo ha dejado de recibir esta cantidad, y por ende no contamos con la infraestructura", continúo Ortiz, quien adelantó que la próxima semana someterán a votación en pleno las cuentas del presente año.
Fuente: La Opinión de Málaga